Un viaje misionero a corto plazo es mucho más que el tiempo que se pasa sirviendo en el campo misionero. Es un camino que comienza con oración y discernimiento, continúa con una preparación intencional y un servicio intercultural, y se extiende aun después de que el equipo regresa a casa.
Los siguientes pasos ofrecen una guía para recorrer el proceso de una misión a corto plazo de principio a fin, ayudando a los equipos a prepararse de manera intencional, servir fielmente junto a sus anfitriones y reflexionar sobre cómo Dios está obrando en ellos y a través de esta experiencia.
- Discernir la oportunidad
- Orar y discernir el juntos el propósito del viaje.
- Comuníquense con el Misionero Global (Global Servant)/socio internacional e identifiquen las necesidades reales del ministerio anfitrión.
- Definan el lugar, las actividades ministeriales, las fechas aproximadas, las habilidades necesarias, y el tipo de participantes para quienes está destinado el viaje.
- Designen a un líder del equipo y determinen la iglesia u organización que enviará al equipo.
- Formar el equipo
- Recluten miembros que sean adecuados para el propósito y las necesidades de la oportunidad.
- Comuniquen claramente las expectativas, los costos estimados, las necesidades de recaudación de fondos, los requisitos de viaje y los compromisos de preparación.
- Confirmen la lista definitiva de integrantes del equipo.
- Registrar al equipo con IM
- Una vez formado el equipo, el líder deberá completar el Formulario de Información del Equipo de Misiones a Corto Plazo (STM Team Information Form). Este formulario incluye los detalles del viaje, información sobre el anfitrión o socio, información de los miembros del equipo, información sobre la iglesia u organización que envía al equipo, un contacto de emergencia y las opciones de orientación y reflexión posterior al viaje.
- Es importante comenzar a tiempo: Animamos a los voluntarios a comunicarse con el MET para iniciar el proceso de inscripción por lo menos cuatro meses antes de la fecha de salida y no menos de dos meses antes. Todos los requisitos de inscripción deberán completarse 30 días antes de la salida.
- Cada miembro del equipo completa el proceso de registro

- Preparar al equipo para servir
- La inscripción permite que los participantes estén autorizados para viajar, pero la orientación los prepara para servir bien.
- La preparación previa al viaje puede incluir temas como la actitud personal y relacional, la comunicación intercultural, el manejo de conflictos, cómo desafiar estereotipos, el estrés y el choque cultural, las relaciones dentro del equipo, la seguridad y los procedimientos de emergencia, la logística del viaje, entre otros.
- El equipo también debe comunicarse directamente con el Misionero Global/anfitrión sobre las expectativas culturales, los planes ministeriales, los horarios, la vestimenta apropiada, las condiciones locales y lo que el anfitrión realmente necesita del equipo.
- Finalizar los detalles prácticos
- Antes de partir, se recomienda que el líder del equipo confirme los vuelos, el transporte, los pasaportes y las visas necesarias, revise la información del seguro y las finanzas del equipo, repase los procedimientos de emergencia, coordine con el anfitrión el calendario de actividades ministeriales y reserve un tiempo para que el equipo ore junto y sea enviado en comisión por su iglesia u organización.
- Servir
- Una vez en el campo misionero, el objetivo es servir bien junto al ministerio anfitrión.
- Animen al equipo a seguir el liderazgo del Misionero Global y de los socios locales, mantener una actitud flexible cuando cambien los planes, practicar la humildad cultural, dar prioridad a las relaciones por encima de las tareas, reunirse diariamente como equipo, abordar los conflictos o inquietudes a tiempo, y orar y reflexionar juntos regularmente.
- Regresar y reflexionar juntos sobre la experiencia
- El viaje no termina cuando el avión aterriza de regreso a casa. Se recomienda programar una primera reunión de reflexión con el equipo aproximadamente una semana después del regreso. IM también ofrece espacios de reflexión y procesamiento después del viaje (debriefing) cuando se soliciten.
- Durante este tiempo, pueden reflexionar juntos sobre cómo vieron a Dios obrando, qué aprendieron y qué los desafió, cómo esta experiencia los ha transformado y qué necesitan seguir procesando para discernir cómo responder de ahora en adelante.
- Dar seguimiento
- Los animamos no solo a dar seguimiento a los miembros de su equipo, sino también a continuar fortaleciendo las relaciones que hicieron posible esta experiencia.
- Agradezcan al Misionero Global, los socios, las iglesias, los donantes y las personas que apoyaron al equipo en oración.
- Compartan historias de manera responsable y respetuosa.
- Completen cualquier informe o trámite pendiente relacionado con los gastos.
- Consideren evaluar el viaje junto con el anfitrión, en lugar de hacerlo únicamente desde la perspectiva del equipo.
- Determinen si existe un próximo paso apropiado en la relación con el Misionero Global, como realizar otro viaje el año siguiente, brindar apoyo financiero continuo u otras formas de colaboración.
- Ayuden a los participantes a conectar lo que experimentaron en el extranjero con un discipulado continuo y una vida de misión en sus comunidades.
Al continuar dando los próximos pasos en su experiencia de misión a corto plazo, recuerden que no tienen que recorrer este proceso solos. El Mission Engagement Team (MET) está aquí para acompañarlos, responder sus preguntas, proporcionar recursos y ayudar a que su equipo esté bien preparado para un servicio intercultural significativo.
Ya sea que apenas estén comenzando a explorar una oportunidad o que su equipo ya se esté preparando para viajar, los invitamos a comunicarse con el MET (volunteers@internationalministries.org). ¡Nos encantaría conectarnos con ustedes y ayudarles a dar el próximo paso!